sábado, 21 de octubre de 2017

PAISAJE DEL EXILIO - Bertolt Brecht


PAISAJE DEL EXILIO

 

Pero también yo en la última barca
pude ver el júbilo del amanecer en el velamen
y los cuerpos agrisados de los delfines
surgir del mar del Japón.

 
Los cochecitos de caballos con arneses dorados
y los mantones rosas de las matronas
en las callejas de la Manila condenada
también el fugitivo los vio con alegría.

 
Las torres de petróleo y sedientos jardines de Los Ángeles
y los vespertinos barrancos de California y los mercados de fruta,
al enviado del infortunio
no le dejaron frío.

 
Bertolt Brecht

viernes, 20 de octubre de 2017

POR LOS HUMILDES - Germán Pardo García


POR LOS HUMILDES

 

Yo soy vuestro poeta,
seres que fecundáis
la entraña en que se hunden vuestras manos,
con zumos de sangre y de lloro.
Yo soy vuestro poeta,
¡oh seres que esperáis
la aparición de un signo fraternal,
tras el alba que enciende sus antorchas de oro!

 
Yo soy vuestro poeta,
manos esclavizadas.
Yo soy vuestro poeta,
¡oh plantas desgarradas
por el Dolor que azota los Destinos!
Vuestro labio no reta,
más, allá en donde brota el anhelo
de la liberación,
vuestros ojos exhaustos se levantan al cielo,
bajo el Dolor que azota los Destinos.

 
En la noche sin astros
mientras voces de súplica llevan los vientos,
van quedando unos rastros
cruentos…!

 
¡En la noche sin astros
hay senos que tiemblan de frío,
y labios hambrientos
que oprimen el fruto de carne, vacío..!

 
Yo soy vuestro poeta,
seres que fecundáis vuestras entrañas
con zumos de sangre y de lloro.
Yo soy vuestro poeta,
manos esclavizadas.
Yo soy vuestro poeta,
¡oh plantas desgarradas!
mas, allá, en donde brota el anhelo
de mi propia liberación,
hay un labio que  reta
y unos ojos  que ven en el cielo
signos de redención,
tras el alba que enciende sus antorchas de oro.

 
Germán Pardo García

 

 

 

 

miércoles, 18 de octubre de 2017

NO TAN ALTO - Pablo Neruda


 

NO TAN ALTO

 

De cuando en cuando y a lo lejos
ay que darse un baño de tumba.

 
Sin duda todo está muy bien
y todo está muy mal, sin duda.

 
Van y vienen los pasajeros,
crecen los niños y las calles,
por fin compramos la guitarra
que lloraba sola en la tienda.

 
Todo está bien, todo está mal.

 
Las copas se llenan y vuelven
naturalmente a estar vacías
y a veces en la madrugada,
se mueren misteriosamente.

 
Las copas y los que bebieron.
 

Hemos crecido tanto que ahora
no saludamos al vecino
y tantas mujeres nos aman
que no sabemos cómo hacerlo.

 
Qué ropas hermosas llevamos!
Y qué importantes opiniones!

 
Conocí a un hombre amarillo
que se creía anaranjado
y a un negro vestido de rubio.

 
Se ven y se ven tantas cosas.

 
Ví festejados los ladrones
por caballeros impecables
y esto se pasaba en inglés.
y ví, a los honrados, hambrientos,
buscando pan en la basura.

 
Yo sé que no me cree nadie.
Pero lo he visto con mis ojos.

 
Hay que darse un baño de tumba
y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.

 
Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos,
tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir.
A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.

 
Hay unos poetas tan grandes
que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces
que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán
por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas,
y así son,  y así no serán.

 
Si quieren no me crean nada.
 

Sólo quise enseñarles algo.

 
Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.
 

Pablo Neruda.

martes, 17 de octubre de 2017

CANCIÓN DEL DIOS DE LA FORTUNA - Bertolt Brecht


 
CANCIÓN DEL DIOS DE LA FORTUNA

 
(dedicada a M.S.)

 
 
Amigos, cuando os echo los dados
sucede que me dan escalofríos
pues al malo le basta con el nervio,
pero el sincero necesita suerte.

 
Y, siento eso así, en mi oficio
se dice, darse prisa
te estira las manos; en una pezuña
nada puedo escanciar.

 
Con mi vista engañosa
a menudo he regalado al traidor
vino y pan blanco, y comida con carne
se ha desperdiciado en ese tipo.

 
Me mato trabajando hasta que toso y sudo
y no logro hacerle feliz;
ando buscando el chiste más picante
pero él no logra reír.

 
Entre nosotros, me gusta tomar partido
a favor de los espíritus inquietos;
les regalo con una mueca un huevo podrido
y entonces encuentro a mi maestro.

 
Ay, para la vida me encanta suministrar
un barco y no sólo un puerto.
¡Amigos, no sólo no aceptéis a ningún amo,
sino tampoco a ningún esclavo!
 

Amigos, luego os haré gracias con vuestras penas
y cicatrices elegantes con vuestras heridas.
Sí, los descarados, esos
son mis clientes preferidos.
 

Amigos, soy un Dios barato
¡y hay tantos caros!
Si a ellos les sacrificáis las uvas del tarro,
¡sacrificadme a mí solo el vinagre!

 
Bertolt Brecht

 

domingo, 15 de octubre de 2017

DESEO - Luis Cernuda



DESEO


 
Por el campo tranquilo de septiembre.
Del álamo amarillo alguna hoja,
como una estrella rota,
girando al suelo viene.

 
Si así el alma inconsciente,
Señor de las estrellas y las hojas,
fuese, encendida sombra,
de la vida a la muerte.

 
Luis Cernuda

 

A UNA MADONA - Charles Baudelaire


 
A UNA MADONA

 

 
Yo quiero erigir para ti, Madona, mi amante,
un altar subterráneo en el fondo de mi angustia,
y cavar en el rincón más negro de mi corazón,
lejos del deseo mundanal y de la mirada burlona,
un nicho de azur y de oro todo esmaltado,
donde tú te erigirás, Estatua maravillosa.
Con mi Versos pulidos, enmallados por un puro metal
sabiamente constelado de rimas de cristal,
yo haré para tu cabeza una enorme Corona;
y de mis Celos, oh Mortal Madona,
yo sabré cortarte un Manto, de manera
bárbara, tieso y pesado, y forrado de sospechas,
que, como una garita, encerrará tus encantos;
no de Perlas bordado, ¡sino de todas mis Lágrimas!
Tu Ropa, será mi deseo, trémulo,
ondulante, mi Deseo que sube y que desciende,
en las cimas meciéndose, en los valles reposando,
y reviste con un beso de todo tu cuerpo blanco y rosado.
Yo te haré de mi Respeto, hermosos Escarpines
de raso, para tus pies Divinos humillados,
que, aprisionándolos en un muelle abrazo,
cual un molde fiel conservarán la impronta.
Si yo no puedo, malgrado todo mi arte diligente,
por peana tallar una Pluma de plata,
p0ndré la Serpiente que me muerde las entrañas
bajo tus talones, a fin de que tu pises y te mofes,
Reina victoriosa y fecunda en redenciones,
este monstruo hinchado de odio y de salivazos.
Tú verás mis Pensamientos, alineados como los Cirios
ante el altar florido de la Reina de las Vírgenes,
estrellando el cielorraso pintado de azul,
mirándote siempre con ojos de fuego;
y como todo en mí te quiere y te admira,
todo se hará Benjuí, Incienso, Olíbano, Mirra,
y sin cesar hacia ti, cumbre blanca y nevada,
en Vapores ascenderá mi Espíritu tempestuoso.
Finalmente, para completar tu papel de María,
y para mezclar el amor con la barbarie,
¡Negra Voluptuosidad! De los siete Pecados capitales,
verdugo lleno de remordimientos, yo haré siete Puñales
bien afilados, y, como un juglar insensible,
¡Tomando lo más profundo de tu amor por blanco,
¡Yo los plantaré a todos en tu Corazón jadeante,
en tu Corazón sollozante, en tu Corazón sangrante!
 
Charles Baudelaire

sábado, 14 de octubre de 2017

INSISTENCIA DE LLUVIA - Germán Pardo garcía


INSISTENCIA DE LLUVIA

 

Lluvia sobre la tierra. Lluvia con insistencia
de inextinguible llanto.
Al Norte, al Sur, al Este del espíritu, al hidrópico Oeste,
la vida toma la semejanza de un cementerio acuático.
El huracán emboca despedazadas cornamusas
y lanza un grito largo.
A través de la lluvia insistente
se ven pájaros
absortos  como números de un infierno de hielo.
La lluvia llueve sobre sí misma,
cual una inmensa angustia sobre un gran desamparo.
Vertiginosos arcángeles
vuelan sobre el estrago
del  mundo con un ruido de gigantescas mariposas.
La noche inunda al día con la noche y el día
se desborda en la noche diluvial sollozando.

 
La lluvia fluye densa, tenaz e innumerable.
Llueve al Sur. Llueve al Ese del espíritu y al hidrópico Norte.
Diluvio. Diluvio. Diluvio compacto,
hasta que al fin la tierra
cae humillada ante el huracán,
mientras los árboles sin raíces huyen desesperadamente
detrás de los montes que huyen,
y las palmeras se desanudan los cabellos envilecidos
como vírgenes que enloquecieron de dolor.
 

Germán Pardo García

jueves, 12 de octubre de 2017

LA MUERTE DE LOS AMANTES -Charles Baudelaire


LA MUERTE DE LOS AMANTES

 

Poseeremos lechos colmados de aromas.
Y como sepulcros, divanes hondísimos,
a insólitas flores sobre las consolas que estallaron,
siendo nuestras, en cielos más cálidos.

 
Avivando al límite postreros ardores,
serán dos antorchas ambos corazones,
que, indistintas luces, se reflejarán,
en nuestras dos almas, un día gemelas.

 
Y, en fin, una tarde rosa y azul místico,
intercambiaremos un solo relámpago,
igual a un sollozo grávido de adioses.

 
Y más tarde, un Ángel, entreabriendo puertas
vendrá a reanimar, fiel y jubiloso,
los turbios espejos y las muertas llamas.

 
Charles Baudelaire

miércoles, 11 de octubre de 2017

AL PIE DESDE SU NIÑO - Pablo Neruda


 
AL PIE DESDE SU NIÑO

 

 
El pie del niño aún no sabe que es pie,
y quiere ser mariposa o manzana.

 
Pero luego los vidrios y las piedras,
las calles, las escaleras,
y los caminos de la tierra dura
van enseñando al pie que no puede volar,
que no puede ser fruto redondo en una rama.
El pie del niño entonces
fue derrotado, cayó
en la batalla,
fue prisionero,
condenado a vivir en un zapato.

 
Poco a poco sin luz
fue conociendo el mundo a su manera,
sin conocer el otro pie, encerrado,
explorando la vida como un ciego.

 
Aquellas suaves uñas
de cuarzo, de racimo,
se endurecieron, se mudaron
en opaca substancia, en cuerno duro,
y os pequeños pétalos del niño
se aplastaron, se desequilibraron,
tomaron formas de reptil sin ojos,
cabezas triangulares de gusano.
Y luego encallecieron,
se cubrieron
con mínimos volcanes de la muerte,
inaceptables endurecimientos.

 
Pero ese ciego anduvo
sin tregua, sin paras
hora tras hora,
el pie y el otro pie,
ahora de hombre
o de mujer,
arriba,
abajo,
por los campos, las minas,
los almacenes y los ministerios,
atrás,
afuera, adentro,
adelante,
este pie trabajó con su zapato,
apenas tuvo tiempo
de estar desnudo en el amor o el sueño,
caminó, caminaron
hasta que el hombre entero se detuvo.

 
Y entonces a la tierra
bajó y no supo nada,
porque allí todo y  todo estaba oscuro,
no supo que había dejado de ser pie,
si los enterraban para que volara
o para que pudiera
ser manzana.

 
Pablo Neruda

 

 

lunes, 9 de octubre de 2017

Y NO ME DIGAN NADA - César Vallejo


 
Y NO ME DIGAN NADA

 

Y no me digan nada,
que uno puede matar perfectamente,
ya que, sudando tinta,
uno hace cuanto puede, no me digan…

 
Volveremos, señores, a vernos con manzanas;
tarde la criatura pasará,
la expresión de Aristóteles armada
de grandes corazones de madera,
la de Heráclito injerta en la de Marx,
la del suave sonando rudamente…
Es lo que bien narraba mi garganta:
uno puede matar perfectamente.

 
Señores,
caballeros, volveremos a vernos sin paquetes;
hasta entonces exijo, exijiré de mi flaqueza
el acento del día, que,
según veo, estuvo ya esperándome en mi lecho.
Y exijo del sombrero la infausta analogía del recuerdo,
ya que, a veces, asumo con éxito mi inmensidad llorada,
ya que, a veces, me ahogo en la voz de mi vecino
y padezco
contando en maíces los años,
cepillando mi ropa al son de un muerto
o sentado borracho en mi ataúd…

 
César Vallejo